Análisis: Skyhill – PC

El mundo parece estar yéndose a pique y una crisis internacional como la que está atravesando actualmente la humanidad suele ser el primer paso hacia la destrucción total de la civilización. La gente trataba el tema como tabú pero todos tenían el presentimiento de que este día terminaría llegando, y así fue, algunos lo llaman La Tercera Guerra Mundial, otros bioterrorismo, sea como sea, el mundo ha caído en una terrible guerra biológica infectando a millones de personas y convirtiéndolas en monstruos fuera de control. Afortunadamente, la elección de donde pasar la noche fue la acertada, el Hotel Skyhill me ha salvado la vida, de momento.

Skyhill es un videojuego post-apocalíptico al estilo “point’n’survive” desarrollado en Rusia por un pequeño estudio llamado Mandragora. Resulta obvio que este pequeño estudio se ha querido apuntar a la moda de los videojuegos de género post-apocalíptico que tan de moda están actualmente, sea con zombis, monstruos o mutantes y también queda bien claro que algunas de sus principales fuentes de inspiración han sido sin duda alguna juegos como Project Zomboid de The Indie Stone o This War of Mine de 11 Bit Studios. Skyhill es una propuesta muy interesante para los amantes del género survival y point’n’click, así que si tenéis cierta curiosidad por saber de qué trata exactamente, os animo a que sigáis leyendo.

Todo comienza como un día cualquiera, los mismos atascos, el movimiento de gente por la calle, el transporte público de un lado para otro, el ruido característico de las sirenas de ambulancia, las bocas de metro abarrotadas de gente, en definitiva, una ciudad que parece respirar con aparente normalidad, extraño, si tenemos en cuenta que vivimos años difíciles, como aquellos que se vivieron durante la Guerra Fría allá por los 50 pero con el tema de la religión estando siempre a la orden del día. Ante todo este ambiente de tensión y de falsa calma y sabiendo además que tenemos que pasar la noche fuera de casa, decidimos hospedarnos en el Hotel Skyhill, el hotel más alto y lujoso de la ciudad y porque no decirlo, el mejor protegido contra posibles ataques biológicos, la principal amenaza que sufre actualmente la población. Llamémosle un presentimiento, casualidad o ayuda divina, pero la realidad es que gracias a esa elección aún seguimos vivos. Ese mismo día, desde la lujosa habitación ubicada en lo más alto del Hotel Skyhill, se podían ver las bombas impactar una tras otra en multitud de puntos de la ciudad, un atentado contra la humanidad en toda regla que se recordará siempre como el inicio de “La Tercera Guerra Mundial”.

2

El videojuego nos sitúa en la planta número 100 del hotel Skyhill y asumimos el control de Perry Jason, un personaje adinerado que al parecer es uno de los afortunados que ha sobrevivió al ataque, gracias sobre todo, al efectivo sistema contra contaminantes químicos o biológicos de que dispone el hotel. Después de pasar un largo tiempo en la habitación sin tener el valor suficiente para salir, decidimos que ya es hora de abandonarla si no queremos enfermar o morir de hambre y es aquí cuando finalmente cogemos el control de nuestro personaje. El objetivo parece simple, estamos en lo más alto del hotel y debemos descender hasta la planta cero para poder escapar de este monstruoso edificio, edificio el cual nos ha salvado la vida y que muy posiblemente si no somos lo suficientemente hábiles nos la arrebate. Pero la realidad es totalmente distinta, salir del hotel nos va a resultar una tarea ardua difícil, ya que por el camino deberemos lidiar con el hambre, el cansancio y lo que es aún peor, enfrentarnos a terribles mutantes que cada vez serán más complicados de eliminar.

Nuestra habitación en el ático es nuestra “base de operaciones” y en ella disponemos del taller para poder fabricar los elementos disponibles en nuestro inventario, la cocina, que nos permite descubrir nuevas recetas y por último la cama, que nos sirve para descansar y recuperar vida. Por lo tanto, es una ubicación de importancia y a la que deberemos desplazarnos muy a menudo para poder avanzar en el juego, porque descubrir nuevos objetos que fabricar (y fabricarlos) es algo clave y muy importante si queremos no morir por el camino.

El personaje dispone de una mochila donde guardar todo aquello que vamos encontrando por el camino, objetos que iremos localizando a la par que registramos las plantas del hotel, formadas por el pasillo donde está el ascensor y dos habitaciones, o registrando también los cadáveres de los mutantes que nos toque ir matando. Los objetos a localizar pueden ser desde un ladrillo, chatarra, baterías, pegamento o antibióticos, pasando por comida, vendas o sueros y llegando incluso a lo anecdótico como monedas de 1 euro para canjear en las máquinas expendedoras de los pasillos. Además, se visualiza en pantalla una barra para la vida y otra para indicar si estamos o no hambrientos, ambas muy importantes, la primera por el principio básico de la vida, vamos que si se termina nos morimos directamente y la segunda barra porque una vez alcanza el cero comienza a descendernos el nivel de salud. Por último destacar que durante la partida no solo recogeremos objetos con los que “craftear”, también existen coleccionables como cintas de cassette o notas olvidadas las cuales nos cuentan historias o vivencias personales de otros “supervivientes”.

3

El menú de nuestro personaje Perry Jason es bastante básico y muy visual, como la propia mecánica del juego, pero suficiente para lo que tenemos que hacer. En la parte central disponemos de nuestro inventario, vamos, todo lo que almacenamos como buenos portadores del síndrome de diógenes post-apocalíptico, en la parte inferior se nos muestran las armas que tenemos seleccionadas para portar encima, mínimo recomendable llevar una seleccionada si queremos seguir viviendo, porque de lo contrario al primer combate que nos encontremos vamos a caer con todas las de la ley. A nuestra izquierda se nos muestran las cartas o notas coleccionables que vamos encontrando por el hotel y en el lado opuesto, a nuestra derecha, el menú de “crafteo”, el cual como podéis ver en la imagen superior no es muy complejo que digamos. En el menú de “crafteo” se nos muestra todo lo que podemos fabricar, desde armas, comida y medicamentos hasta objetos inverosímiles como tarjetas magnéticas, baterías o incluso un generador, aunque bueno, nada puede ser más inútil que fabricarse un cóctel con Coca Cola y alcohol simplemente para recuperar la salud, supongo que perder neuronas no está implementado… En la última pestaña del menú de “crafteo” nos encontramos la “habitación VIP” y es aquí donde podremos aumentar el nivel de nuestro taller, la cocina y la cama, que como bien sabéis, se encuentran situadas en nuestra habitación en la planta número 100 del hotel Skyhill y que tal y como he comentado por arriba, nos permitirán descubrir nuevas recetas para cocinar, objetos nuevos para fabricar e incluso recuperar más vida mientras dormimos. Y para terminar el paseo que estamos dando por el menú de nuestro querido personaje Perry Jason, destacar que en la parte superior del menú disponemos del estado de nuestro personaje, nivel de salud, de hambruna y el nivel de calidad de nuestras habilidades: Fuerza, Velocidad, Agilidad y Puntería, las cuales son básicas para salir indemne de nuestros combates con los monstruos y mutantes.

Tened por seguro que si no dedicamos cierto tiempo al desarrollo de nuevos objetos, a fabricar armas mejores y más potentes y a mejorar nuestras habilidades de combate, terminaremos siendo carroña putrefacta en menos de lo que canta un gallo. Las primeras plantas pueden parecer sencillas pero los enemigos, aunque poco variados, terminarán siendo más duros de pelar y esto se contrarresta con armas que arrebaten más puntos de salud y con la mejora de las habilidades que nos permitan ser más ágiles a la hora de esquivar ataques o de lanzar los nuestros con mayor rapidez. Al ser un combate por turnos todo se basa en pura probabilidad, por lo que dedicar tiempo a mejorar nuestras habilidades nos puede salvar en más de una ocasión, no es la primera vez que he estado a 10 puntos de salud de morir y afortunadamente se me ha brindado un turno doble con el que poder eliminar al enemigo.

4

Para desplazarnos por las plantas del hotel Skyhill lo podremos hacer por las escaleras a pie o utilizando el ascensor, el cual nos dejará en la planta que queramos. Dicho esto uno puede pensar… ¿y entonces porque no bajamos a la planta cero y terminamos el juego en “cero coma”? Sencillo, en algunas de las plantas del hotel existen puertas dañadas que no se pueden abrir y en otras plantas cuadros eléctricos con averías que no dejan avanzar al ascensor y que para repararlas serán necesarios ciertos componentes que solamente podremos disponer si los localizamos mediante la exploración o por medio del crafteo. Es muy RE-CO-MEN-DA-BLE resolver estas averías porque desplazarnos a pie aumenta nuestro cansancio y hay que tener en cuenta que todo lo que hemos recorrido para bajar, una vez tengamos que subir a nuestra habitación nos tocará volver a recorrerlo y por cada desplazamiento que hagamos, sea entre una planta y otra o entre una habitación y otra, nos hará perdiendo un punto de nuestra barra de hambruna, con lo que hay que medir muy bien cada movimiento. Es fácil estar con 25 puntos de hambre y después de pegarte varias plantas bajando y revisando habitaciones darte cuenta de que has alcanzado el mínimo de la barra de hambruna y aún te queda volver a subir.

5

Vuelvo a repetir, puede parecer un juego simple y sencillo pero la experiencia puede llegar a ser tan frustrante como la de intentar pelar una mandarina sin cuchillo ni uñas. Disponemos de 3 niveles de dificultad a elegir nada más comenzar, Fácil, Medio y Difícil y en función de esto hará que tengamos mayor o menor aceleración de nuestra alopecia. Aún así, no os asustéis, Skyhill es ese tipo de juegos que te motiva a volver a intentarlo una y otra vez hasta lograr llegar a la primera planta. Por cierto, no os he comentado un detalle de gran importancia, si morís, se tiene que volver a comenzar, como todo buen juego “permadeath”, la diferencia con estos es que en función de cuán lejos hemos llegado se nos obsequia con una recompensa que de buen seguro nos servirá para la siguiente partida.

En cuanto a historia se refiere Skyhill no tiene mucho a contar, el objetivo principal está bien claro, que es descender desde el ático hasta la planta baja, pero para no dejar el apartado argumental tan verde se nos brinda la oportunidad de seguir dos tramas argumentales paralelas, una ligada a la historia principal que cuenta como se ha llegado hasta tal punto de crearse un conflicto mundial de dimensiones catastróficas jamás contadas y una segunda historia, la cual no quiero mencionar para no hacer “spoiler”, pero que curiosamente nos contará la historia de cierto residente del hotel, y aquí lo dejo. Aún así, ya lo comprobaréis, tanto la parte argumental como los efectos sonoros son quizás lo más flojo de Skyhill. Afortunadamente lo suple con un sistema de juego muy adictivo y con un apartado artístico muy característico.

Llegados a este punto todos vosotros os preguntaréis si con Skyhill estamos ante el típico juego monótono y repetitivo. Siempre he defendido que un videojuego solamente debe ser valorado por aquellos usuarios a los que va dirigido, es decir, cualquiera que no disfrute con los videojuegos de corte “rolero”, “survival-horror” o incluso con los “point’n’click”, posiblemente terminen por encontrar monótono o aburrido a Skyhill, porque en definitiva no entenderán el objetivo real del videojuego. Ahora, aquellos que conocen las mecánicas de este tipo de videojuegos, que disfrutan de la exploración y los combates por turnos y ven en las repetidas muertes la posibilidad de aprender y corregir los fallos cometidos, estos, encontrarán Skyhill una auténtica delicia. Ejemplos, ¿es Project Zomboid un videojuego repetitivo? ¿Y The Binding of Isaac? o This War of Mine ¿también es repetitivo? Además, cada partida nos resultará distinta gracias a que tras cada muerte los objetos, enemigos y armas se reubican de forma totalmente aleatoria.

CONCLUSIONES

Skyhill no es un videojuego excepcional y único, ya existen alternativas de igual o mayor calidad, como los juegos anteriormente mencionados Project Zomboid o This War of Mine, pero no por ello hemos de dejar de lado la calidad del juego que tenemos entre manos. Resulta evidente que el videojuego peca en algunos aspectos tales como la falta de un argumento de mayor peso, un apartado sonoro de mejor calidad o más variedad en el diseño de enemigos, pero aún así, no olvidemos que Skyhill es un videojuego humilde desarrollado por un estudio humilde, los cuales han sido capaces de elaborar un juego muy interesante, adictivo y sobre todo DIVERTIDO.

Valoracion_Final SKYHILL

Deja un comentario