Análisis: Tyranny

“Tyranny” es un rpg desarrollado por Obsidian Entertaintment y publicado por Paradox Interactive. A pesar de los parecidos obvios, no es una secuela de “Pillars of Eternity”, pero sí comparten jugabilidad y motor de juego.

Si bien estamos acostumbrados a controlar una banda de héroes dispuestos a salvar el mundo a toda costa, “Tyranny” nos ofrece algo mucho más divertido: someter a los habitantes de Terratus. El camino a seguir a la hora de hacerlo es cosa del jugador.

Poniéndonos en situación, el Señor divino Kyros, está a punto de completar su larga campaña de 400 años para imponer su voluntad sobre Terratus.  Pues bien, nuestro protagonista entra en acción en el año 423 del calendario de Kyros, en la última región que queda por someter. Somos un forjadestinos, cuyo deber es parar la rebelión o ser destruido con el resto por el edicto que Kyros ha conjurado sobre la zona.

No obstante, antes de empezar a jugar, debemos superar una de las pruebas más arduas del género y no, no me refiero a ponerle el nombre a nuestro personaje sino a crear a nuestro pequeño tirano.

En cuanto al editor, esta vez no tenemos la opción de seleccionar raza ya que en Terratus únicamente hay humanos y en cuanto al aspecto físico, sólo podemos elegir entre el sexo y unas cuantas cosas predefinidas.

Una vez hayamos acabado con el aspecto de nuestro personaje, debemos seleccionar su origen entre unos cuantos que nos dan y sus dos experiencias. Cada experiencia determina la forma de combatir, las habilidades, los hechizos y el equipo inicial.

Lo siguiente que debemos hacer es distribuir 8 puntos entre los distintos atributos:

  • Poder: determina el daño físico y aumenta la resistencia.
  • Rapidez: reduce la velocidad de recarga de los hechizos y habilidades.
  • Ingenio: aumenta el poder de los hechizos y la defensa mágica.
  • Sutileza: gobierna sobre la precisión y la desviación de armadura.
  • Vitalidad: proporciona una bonificación a la salud y voluntad.
  • Decisión: alarga las aflicciones y otorga defensas.

Por defecto todos los atributos valdrán 10, si alguno está por debajo de esta cifra, otorga una bonificación negativa. Podemos aumentar los atributos al subir de nivel al igual que obtener habilidades y hechizos. Estos últimos nos los dan al adquirirlos en las ramas de talentos de cada personaje o, en el caso de los hechizos, también creándolos a partir de los sellos mágicos que están dispersos por la región.

Como último paso debemos distribuir 20 puntos entre las distintas habilidades que nos ofrecen: habilidades de armas, de apoyo y mágicas. Cada habilidad dentro de estos tres grandes grupos tiene su propia barra de experiencia, por lo que aumentan de nivel conforme más las usemos. Además cada habilidad recibe contribución de dos atributos, el primario determina un 75% de esta cantidad mientras que el secundario el 25% restante.

Al acabar con el editor de personajes, se nos dan dos opciones. Una de ellas es jugar el prólogo y elegir entre las distintas opciones que se nos brindan durante la contienda. La otra opción consiste en elegir un bando en la disputa directamente o mantenernos neutrales. Sea cual sea la opción que elijamos, esta determina cómo se desarrolla la disputa entre los dos grandes bandos de Kyros en la región: Agraviados y Cántico Escarlata.

En cuanto a la jugabilidad, como ya se ha comentado anteriormente, es muy similar a la de “Pillars of Eternity”. Esta vez, han hecho cambios bastante drásticos en la interfaz de usuario resultando mucho más intuitiva mediante clasificaciones.

Por el contrario, la parte de los combates se ha simplificado, siendo útil la pausa táctica únicamente en los niveles más altos de dificultad. Además, tanto las habilidades como los hechizos ahora tienen tiempo de refresco en lugar de determinados usos. No obstante las habilidades especiales como las que adquirimos al desarrollarse acontecimientos, por ejemplo, siguen estando restringidas a una por encuentro o descanso.

Antes se ha mencionado la importancia de las decisiones a lo largo del juego, pues bien, se ha incorporado un sistema de reputación que influye en las opciones que se nos dan durante las conversaciones. Éste tendrá hasta cinco niveles: favor/lealtad o ira/miedo según se trate de facción o personaje respectivamente. Éstos incluso pueden otorgarnos habilidades combinadas con nuestros compañeros de equipo o bonificaciones pasivas.

Conforme avancemos en la trama principal, nuestro personaje adquiere poderes permitiéndole manipular ciertas construcciones llamadas Agujas que hay en el territorio. Éstas otorgan poderes divinos a quien las captura además de permitir el teletransporte entre ellas a la par que ciertas mejoras.

Si bien completar la historia principal no nos supone mucho tiempo, la cantidad de misiones secundarias y opciones que nos brinda “Tyranny” es bastante amplia. Al contrario que “Pillars of Eternity”, este título está más enfocado a una historia dinámica y corta que a una trama larga y estática. Esto nos da la posibilidad de tener que jugar varias veces para poder ver la historia completamente a la par que evita que coja polvo en la estantería hasta que salga más contenido.

Pero no todo puede ser bueno, Obsidian Entertaintment se ha centrado más en pulir el apartado artístico y sonoro del juego que el técnico. Durante la duración de la trama principal, en un equipo de gama media, la tasa de fps se ha mantenido bastante constante resultando óptima para la experiencia pero no todo lo satisfactoria que debería. Únicamente se han logrado los 1080p60 en salas vacías y en lo alto de las Agujas aunque siendo Unity el motor del juego, es más que comprensible. No obstante resulta gratificante ver como algunas compañías se aseguran de que sus juegos funcionan antes de que salgan a la venta.

Como contraste, los gráficos han recibido un buen lavado de cara mejorando aún más si cabe lo ya visto en “Pillars of Eternity”. Los magníficos entornos vienen acompañados por una banda sonora sensacional que supera las expectativas en todo momento.

Una maravillosa muestra de lo que Obsidian Entertaintment es capaz de hacer, que ofrece una experiencia magnífica que rompe los esquemas y que merece estar entre los grandes rpg.

*Dicho análisis ha sido realizado con una clave cedida por Paradox Interactive para Steam.

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