Análisis: Rise & Shine

El mercado Arcade está en auge y eso es de agradecer, porque de vez en cuando aparecen joyitas como este Rise & Shine que hace que el traer juegos retro a nuestras vidas de última generación, sea todo un acierto.

Super Awesome Hyper Dimensional Mega Team ya tenía experiencia en el punto de diversión que necesita un buen Arcade, porque si nos remontamos a no hace mucho, muchas personas se pasaban las horas muertas evitando que los zombis arrasasen los jardines que con tanto amor habían llenado de plantas en Plants Vs. Zombies  o por no hablar si volvemos aún más al pasado, por aquellos piques con los colegas al Worms, cerveza en mano, claro. Todo lo que ha traído este estudio al mundo de los videojuegos ha dejado una buena marca en quien ha jugado a sus juegos por ese toque tan especial y humorístico que tienen, y con Rise & Shine, han conseguido que toda aquella persona que lo juegue, lo guarde también en su corazoncito.

GUIÑO, GUIÑO, GUIÑO

No hay nada más que pueda llenar el alma de un Gamer que un juego que contenga millones de guiños a otros videojuegos. Los famosos Easter Eggs que abundan los juegos hoy en día y que al ver cualquier cosa de referencia a otro videojuego te hace decir ‘¡Coño, esto estaba en…!’ y como que te hace algo más feliz encontrarlo por ahí… Pues Rise & Shine está totalmente repleto de referencias por todos lados. Sacar la vena friki-ultra-mega-gamer que uno lleva dentro poniendo a prueba las capacidades videojueguiles y parecer que estás jugando un trivial pursuit con alguien para ver quién encuentra más, aquí es posible.

Y es que la historia de este juego se centra en MundoJuego, un mundo plagado de referencias a videojuegos, nuevos y viejos, y, como en cada videojuego, debe haber un héroe que salve al mundo y por coincidencias de esta vida le ha tocado al pobre de Rise por estar en el sitio inapropiado en el momento menos adecuado.

Después de ver como el guerrero legendario la palma enfrente de sus narices a mano de unos soldados espaciales ciclados de Winstrol al más puro estilo Johnny Bravo (que aún no se explica por qué la palma, si tenía respawns infinitos), se le encomienda la labor de portar en sus manos a Shine, una pistola ultra poderosa que otorga la vida infinita a la misma vez que es una gran cabrona. Juntos tendrán que salvar MundoJuego de la invasión, ahora a Rise le toca ser el héroe llevando a Shine al Rey.

Después de esta intro comienza el tutorial para saber que haremos con esta pistola y saber lo que nos encontramos. Cuando lo comienzas a jugar, lo primero que me vino a la cabeza en el estilo de juego, era el Metal Slug. El mítico Run and Gun que te encontrabas en la máquina recreativa del bar de tu barrio en el que te dejabas la paga de la semana para ver si lo acababas de una vez.  Pero este lleva de todo a medida que lo avanzas, es una mezcla de acción, plataformas, shoot’em’up y puzles. Vamos, como si mezclas en un Wok Cadillac & Dinosaurs, Metal Slug, Three Wonders, Snow Bros y Pang.

Shine se encargará constantemente de decirte que no mueras, ya que pese a que tienes Respawns infinitos, no mola el dolor que provoca la muerte y también el por saco que le cuesta a la pistolita estar constantemente reviviéndote. Pero, Rise & Shine, está hecho muy a mala leche. Está hecho para que la palmes una y otra vez. Teniendo en cuenta que las premisas para jugar son más bien escasas en cuanto a las opciones para defenderte, estarás más muerto que vivo.

La pistola cuenta con dos tipos de disparo, balas normales y balas eléctricas además de la opción de dirigirlas, porque en más de una ocasión vas a tener que hacer uso de estas a la hora de completar los puzles que aparecen por el camino. Aquí, los desarrolladores le dieron el nombre específico al modo de juego, Think and Gun, como diciendo que antes de disparar le pegues mas al coco a la hora de resolver las cosas.

Las balas dirigidas serán indispensables en muchos momentos en los cuales haya que resolver puzles para darle a un botón que abra una puerta o bien para quitarte estorbo del camino. Las balas eléctricas servirán para cuando haya robots en el camino o simplemente activar maquinaria para poder acceder a la siguiente parte del mapa.

Visto así, ¿a que parece fácil? Pues no. No es fácil. A medida que vas avanzando por el juego los puzles resultan algo más complejos y utilizar las cosas provoca en ti la ira divina porque ya no diferencias lo que tú disparas de las granadas ajenas que te vas zampando.  Repetirás hasta la saciedad algunas zonas y en otras no te creerás ni como carajos has logrado avanzar. Y da gracias de que para defenderte de los malditos robotitos tendrás muros de cobertura al más estilo Gears of War para poder cubrirte, porque si no, acabarías comiendo más kakis aún. A veces pensaba que con tanto guiño, el nivel de dificultad era algo relacionado con el Dark Souls, porque con los Pseudo Bosses y los Bosses ya es para fliparlo. El nivel de dificultad es tremendo, por no hablar del final ya, que no sabes ni qué hacer ni cómo actuar ni tratar de adivinar la cantidad de veces que la vas a palmar. Prepara el Trankimazin por si acaso o una tila porque también, pese a parecer que es corto, vas a sufrir.

CON AMOR

Si algo se nota de este juego, es que está hecho con mimo y con mucho amor. MundoJuego pese a su destrucción, es colorido (según qué zonas) y cuidado al máximo detalle. Vemos un mundo avanzado en tecnología severamente destruido por la invasión reciente. Los mapas no resultan repetitivos y fluye la mar de bien sin ralentizaciones ni problemas severos. Porque aunque estemos ante un juego de apariencia retro, eso no quiere decir que no esté a la vanguardia en cuanto a funcionamiento, y en este juego se nota, sobre todo cuando millones de granadas o balas inundan la pantalla, si se ralentizase, estaría más que jodido.

La banda sonora no es que contenga doscientas partituras, pero resulta muy agradable a la escucha tanto en los momentos tranquilos como en los de acción.

Este conjunto de cosas habría quedado más resultón si a la hora de explicar la historia, no hubiese sido incluyendo solamente el cómic con esos sonidos onomatopéyicos. Quizás incluyendo alguna animación y alguna voz relatando la historia, aunque fuese en off, habría sido un gran aliciente. Pero se le perdona, porque quieras que no, resulta ser una pequeña maravilla.

CONCLUSIÓN

Es una mezcla de todo en uno. Como cuando te pides una coctelera en una chupitería y no sabes que estás bebiendo ya. Resulta frenético a la vez que a veces tranquilo (que menos mal, un respiro por favor), estar constantemente viendo referencias a otros videojuegos lo hace mucho más ameno y Shine es un crack. Hace que nos dé la nostalgia esa tonta de cuando hacíamos la comunión y pasábamos más tiempo en la máquina del bar que comiendo con los parientes, aunque también saca de quicio de vez en cuando por su dificultad. Peeeeero… es un juego totalmente RECOMENDABLE. Un juego para la ludoteca de los que echamos de menos lo retro.  E incluso me atrevería a decir que por su calidad precio resulta hasta casi IMPRESCINDIBLE. ¿A qué esperas?

*Rise & Shine se encuentra disponible en Steam y Xbox One

Más información sobre nuestra forma de puntuar los juegos: http://rincondeljugon.com/sistema-de-valoracion-en-los-juegos/

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