Análisis: Gravity Rush 2

Si hay un videojuego que realmente se ha ganado el corazón de los usuarios de Playstation Vita, la consola portátil de Sony Entertainment, es ni más ni menos que Gravity Rush.

Ante el prematuro entierro de dicha videoconsola, Sony se ha visto obligada a trasladar la franquicia a su mercado de sobremesa debido al alto número de consolas Playstation 4 distribuidas a nivel mundial, y tratar así de dar a conocer su nueva saga a un mayor número de usuarios.

Hace un año exactamente, se puso a la venta la remasterización de la primera entrega para Playstation 4, así que todos aquellos que no habían tenido la oportunidad de jugar el inicio de la saga, tuvieron la oportunidad de conocer su historia y personajes antes de que se pusiera a la venta esta segunda y más ambiciosa entrega.

Incluso se ha publicado una serie animada a modo de resumen para todos aquellos que han decidido no darle una oportunidad a la remasterización y que directamente prefieren echarle el guante a su secuela. En ella se dan a conocer los acontecimientos previos y sirven de punto de partida para esta nueva entrega.

Volvemos a ser Kat, la transmutadora con poderes gravitacionales que le permiten alterar la gravedad alrededor de su cuerpo y que la dotan de habilidades especiales. Esta vez no tenemos que recuperar nuestra memoria como punto de partida, sino estas capacidades que han desaparecido junto a nuestra querida mascota gatuna, Dusty.

Para desarrollar esta ambiciosa secuela, se ha creado un mundo el doble de grande que el anterior, llevándose consigo tanto errores como virtudes que tenía su primera entrega. Sí, todo es más grande y vistoso, pero también canta más esa mala praxis que suelen tener los juegos considerados como “mundo abierto”.

Digo esto porque nos encontramos con un sinfín de situaciones y misiones aburridas que parecen alargadas de manera artificial a causa de sus nuevas dimensiones. Hablo de las abundantes misiones de “recadero” en el que nos limitados constantemente a viajar de un punto a otro para dar a conocer nuestro mensaje a su destinatario. Es un problema porque son grandes las dimensiones a recorrer y sobretodo, al tratarse de misiones principales y no secundarias.

Como he dicho anteriormente, esto parece un germen aferrado al mal denominado estilo de juego “sandbox”, donde pocos logran eliminarlo por completo y justificar su existencia ( The Witcher 3 es un ejemplo a seguir para todos). Además, otro error que se suele cometer es la repetición de tareas, y Gravity Rush 2 peca en exceso de esto, haciendo que la aventura tarde en despegar.  No quiero decir que sea aburrido o que no tenga misiones interesantes, pero lamentablemente me he encontrado un juego muy parecido a su entrega previa y me esperaba que para esta ocasión se iba a subsanar al contar con un hardware más potente como respaldo.

Es tal así que hasta su control ha sido de nuevo tratado como un videojuego de consola portátil y no como uno de sobremesa, donde suelen tener unos controles más complejos gracias a las virtudes de los mandos o controladores.

El ataque vuelve a ser demasiado simplista y automatizado, donde nos encontraremos pulsando un botón exclusivamente para eliminar a nuestros atacantes, dejando fuera un sistema de combos que hiciera más interesante los continuos combates a los que nos enfrentamos.

El problema de la “cámara loca” que tenía el juego anterior sigue presente y creo que no puede ser sub-sanado debido a como ha sido concebido el título desde un inicio. Este fallo puede hacer que algunos usuarios se sientan frustrados al no poder controlar a su gusto la cámara mientras nos movemos con la gravedad, haciendo que fallemos en nuestros movimientos sin poder hacer nada.

La nueva historia, lejos de ser una maravilla y un descubrimiento de las américas, entretiene y  hace su función, donde nos encontraremos con todos los estereotipos de personajes existentes en el anime japonés y que servirá para que muchos jugadores empaticen con ellos (o al menos con alguno). Hay giros de guion y supone un buen cierre para la historia que dejó abierta  en su día, Gravity Rush.

Superar todas sus misiones principales y secundarias puede llevarte unas 15-20 horas, salvo que quieras conseguir desbloquear todas las habilidades de Kat, pues aumentará su duración considerablemente tratando de conseguir la “moneda” del juego. Además, contamos con una cámara que nos hará perder infinidad de horas delante de ella para captar los bellos paisajes que nos rodean.

La nula inteligencia artificial de los enemigos evita que suponga un verdadero reto avanzar en nuestra historia, dejando así que nuestros sentidos se concentren en el preciosista apartado gráfico, el cual hace uso del recurrente modo “cel-shading” que dota al título de un aspecto en formato de cómic.

¡¿Y hablando de cómic?! Habría estado bien que para su secuela se hubieran sustituido las viñetas estilo cómic que narran los acontecimientos  por secuencias cinemáticas, y haber doblado todas estas con actores de doblaje para sustituir los diálogos con dialecto inventado, algo que en versión portátil es entendible por motivos lógicos y no así en un juego más ambicioso como éste.

Si bien es cierto que el diseño artístico es llamativo y preciosista, hay que ser objetivos y dejar claro que no está exento de problemas propios del mundo abierto. Me refiero al tedioso “popping”, donde constantemente veremos aparecer delante de nosotros objetos o personajes, y a su vez muchas texturas que cambian repentinamente al acercarnos a una zona nueva.

La banda sonora corre a cargo de Kohei Tanaka y  sirve para dar vida y acompañar perfectamente a nuestras andanzas, ya sea con momentos alegres o dramáticos, lo que hace que sea dinámica y encaje en cada momento sabiamente.

Gravity Rush 2 no es un juego recomendado  o imprescindible para todo el mundo. Es un título que o bien lo amas, o lo odias. No es perfecto, pues arrastra grandes errores que lastran la experiencia, como pueden ser las numerosas misiones de recadero o la incompresible inclusión de misiones de sigilo sin contar con un sistema de juego adaptado a ello, pero demuestra que aún se pueden crear nuevas franquicias con estilos de juego diferentes y usando un estilo anime con muchos seguidores detrás.

Es por ello que le otorgo la categoría de BUEN juego, pues estoy seguro que todos aquellos que disfrutaron con el inicio de la saga, lo volverán a hacer con esta secuela que Sony ha decidido lanzar para satisfacer el apetito de todos aquellos que se quedaron con hambre tras el final incierto de Gravity Rush.

Más información sobre nuestra forma de puntuar los juegos: http://rincondeljugon.com/sistema-de-valoracion-en-los-juegos/

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