Impresiones: Conan Exiles

De la mano de Funcom, compañía que dio vida a otros títulos de la saga Conan y juegos como “The Secret World” o “The Longest Journey”, nos llega Conan Exiles un título multijugador enfocado en la supervivencia.

A estas alturas, donde el abanico de ofertas dentro del género es muy amplio, os preguntareis qué es lo que Conan Exiles nos puede ofrecer que lo distinga de la competencia. Comenzando por uno de los pilares de los títulos de esta índole, la construcción presenta lo que para algunos puede ser una gran pega, que las físicas de las estructuras pretenden asemejarse a la realidad. Esto fomenta que realizar ciertas construcciones pueda resultar un tanto frustrante e incluso en ocasiones imposible. El hecho de poder destrozar una enorme estructura simplemente derruyendo sus cimientos es bastante interesante, pero puede no ser muy satisfactorio para el jugador que ha invertido mucho tiempo construyendo. Como medida, el juego de Funcom también presenta un sistema de tiers o niveles en el crafteo, de tal forma que sólo puedas eliminar las estructuras si la herramienta que empleas tiene un rango superior a la construcción que pretendes echar abajo. Por ejemplo, para eliminar tier 1 que en este caso es arenisca, te hacen falta armas o herramientas de hierro. Para que os hagáis una idea, las armas de hierro no se obtienen hasta que nuestro personaje es una máquina asesina de hienas y eso son unas cuantas horas. Por último, ahora sí, los elementos diferenciadores que aporta este título y que lo hace único son las religiones además de la posibilidad de capturar esclavos.

Conan Exiles nos permite rendir culto a los dioses y poder invocar a uno de los tres avatares disponibles hasta ahora que dura sólo un minuto. Nuestro “pequeño” amiguito es capaz de arrasar con todo a su paso y sí, hace que sea gratificador arruinar la experiencia de otros jugadores. Por otra parte, el poder capturar esclavos nos permite mejorar los tiempos de producción y estar protegidos de nuestros oponentes.

En cuanto a modos de juego, como era de esperar dentro del género, no tiene ningún modo historia, pero eso sí, habrá documentos a lo largo del mundo que hace referencia al lore de Conan. Entre los modos de juego encontramos tres tipos: pvp, pve y pvpblitz. Este último consiste en un modo pvp con todos sus pros y contras que añade el aliciente de que los servidores se reinician cada cierto tiempo, normalmente cada mes. Esto aporta una experiencia más centrada en el pvp puro haciendo que los jugadores no se acomoden en sus ostentosas bases.

La jugabilidad del título es muy buena a pesar de las limitadas opciones de las que dispone el jugador debido a la corta vida de Conan Exiles. Está claro que es un juego que necesita aún madurar, pero durante las largas sesiones que he tenido la oportunidad de disfrutar me ha sorprendido gratamente. El hecho de llegar al máximo nivel e ir ya con cierto equipo, no hace que el juego resulte menos desafiante. Algunos enemigos como las hienas o las arañas acortan nuestra esperanza de vida en las tierras de Conan Exiles gracias a sus potentes venenos.  Eso sí, el sistema de reclamar tierras para que otros jugadores no puedan construir cerca nuestro, está bastante roto y se activa al construir una baldosa impidiendo que se construya en un gran radio alrededor lo cual fomenta la monopolización de los recursos.

La creación de los servidores es muy personalizable, puedes configurar hasta el más mínimo detalle permitiendo configurar hasta el nivel de desnudez. En lo que respecta a la personalización del personaje, sin duda, es el peor apartado del título. El hecho de que a estas alturas no podamos poner barba y tengamos tan pocas posibilidades de personalización tanto de peinados como en lo que respecta a la cara es francamente decepcionante.

Entrando en materia audio visual, una banda sonora cinematográfica acompañada de un buen músculo gráfico, hace que sea uno de los aspectos más resultones del título. Los entornos, aunque un poco vacíos, están muy logrados al igual que los distintos efectos que veremos a lo largo del juego.

En lo que respecta al apartado técnico Conan Exiles está desarrollado con el motor Unreal engine y corre bajo la DirectX 11. Por desgracia, tanto para los jugadores verdes como rojos, las físicas corren a cargo de Game Works de Nvidia. Para los que no sepáis qué es, se trata de un conjunto de soluciones que ofrece Nvidia para facilitar el trabajo a los desarrolladores. Hasta ahora todo parece bueno, ¿verdad? Pues bien, muchos de los recursos proporcionado requieren una cantidad importante de cómputo y, por tanto, si los desarrolladores como Funcom no posibilitan su desactivación en el apartado de opciones gráficas del juego, esto se ve reflejado en una notable disminución de fps afectando a la experiencia del jugador en más de una ocasión. No obstante, teniendo en cuenta el poco tiempo que lleva en el mercado, el título corre bastante bien. Cabe destacar que a pesar de que los tiempos de carga se han reducido bastante desde que salió, es más que recomendable el uso de un SSD para acelerar el tiempo de carga al acceder al servido. No obstante, el acceso al servidor es la única carga que encontramos en Conan Exiles.

Para finalizar, viendo el ritmo con el que está mejorando el juego, es posible que Conan Exiles cambie radicalmente a lo largo del año. Quién sabe, puede que dentro de unos meses estemos ante un título repleto de contenido. A ver con que nos sorprende Funcom próximamente.

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